Friday, February 02, 2007

Mountain Bike Night















En este dos mil siete los amantes del bicimontañismo en El Salvador nos hemos dado a la tarea de experimentar la emoción que nos causa ejercitar este deporte, practicándolo nada menos que en horas de la noche, lo cual aumenta el derroche de adrenalina en nuestros cuerpos y logra por el tiempo que dura el recorrido que nos olvidemos de completamente todo, ya que en esos momentos lo único que existe es el camino, la bicicleta, las luces y por supuesto el ciclista.

He tenido la oportunidad de llevar al extremo mis emociones del bicimontañismo en dos ocasiones (fueran tres si no me hubiese tenido que quedar trabajando el jueves pasado) la primera de ellas a decir verdad no fue tan grata como hubiese esperado, pero de ninguna forma fue tan traumática como para no desear volverla a repetir, el porque de ello se debió a la conjugación de una serie de factores que en este momento les explicare con la finalidad que si un día deciden experimentar en carne propia esta experiencia marchen debidamente preparados, la primera es una barrera mental que uno mismo se auto impone, producto del temor de sufrir una caída aparatosa, (de lo cual no estamos eximidos ni aún de día, pero en la noche es obvio que las probabilidades se incrementan) la inseguridad o temor a perderse (consecuencia de la improvisación de los que organizan los paseos) la luz artificial inapropiada (un factor fundamentalísimo para poder disfrutar de una pedaleada nocturna.

Pues bien ahora les explico a que me refiero con todo esto, en mi primera salida nocturna, no contaba con una lámpara apropiada, por consiguiente mi campo visual fue sumamente limitado, producto de ello la barrera mental que ya tenia se me hizo inmensa y me ocasiono un dolor en la parte alta de mi espalda (puro stress), la improvisación o poca experiencia en la planificación de este tipo de paseos es un factor al que lamentablemente no se le presta mucha atención, pero al menos para mi es muy importante (no es que reproche “destructivamente” a los organizadores ya que mi critica es totalmente positiva, hay que reconocer que estos eventos hacen que el deporte crezca en nuestro país y por consiguiente lo importante es que poco a poco mejoren las condiciones de seguridad en los paseos) y no pude al menos en esa oportunidad dejarlo pasar y verlo como la nota negativa de la salida, es decir no es conveniente que no se tenga control de la gente que te acompaña, cuando nosotros logramos salir de la montaña y llegar al pueblo yo esperaba al menos ver a los organizadores y nada de nada, como es posible que no sepas si no se te perdió alguien, todo ello me puso a pensar y que sucederá (Dios no quiera) si alguien se accidenta gravemente…. O si rompe cadena o cualquier otra cosa que lo imposibilite para continuar con el recorrido… quien lo va ayudar… Todas estas cosas en conjunto hicieron que la experiencia si bien es cierto fue extrema no la disfrute tanto, pero he de reconocer que el factor de iluminación es lo que me tenia mas preocupado.

No obstante a lo anteriormente descrito el día de ayer, jueves 1 de febrero de 2007, realice mi segunda pedaleada nocturna la cual fue una experiencia totalmente diferente a la primera en todos los sentidos, primero que nada era indispensable juntar un pequeño grupo de ciclistas a fin de salvaguardarnos mutuamente, para ello no pusimos de acuerdo con Jorge Chica, Efraín (El sobrino de Jorge) José Solano y su servidor de mantenernos juntos durante todo el recorrido, (lastimosamente no nos pudieron acompañar ni Lalo Franco ni Roberto Soriano… se les extraño amigos) en segundo lugar y no menos importante que el primero era conseguir unas buenas luces, lo cual se me facilito gracias a mis amigos “los muñecos” quienes en una súper negociación lograron conseguir unas luces muy buenas, a un precio asequible y tercero es que la organización del paseo fue muchísimo mejor que la primera, para empezar desde el punto de partida nos acompaño un carro patrulla, que se dio a la tarea de ir deteniendo el tráfico en aquellos tramos donde era necesario hacerlo (sobretodo en la entrada a los redondeles), la patrulla nos acompaño hasta el mirador (camino a los planes de Renderos), la cobertura de los organizadores durante el recorrido se hizo palpable con la presencia de un Motocrosista (Diego) a su vez cada uno de los grupos (expertos y menos expertos) llevaban un guía quien al menos en el grupo que íbamos nosotros (los menos expertos) siempre se mantuvo pendiente de todos (bueno al menos es lo que yo percibí).

La pedaleada inicio desde el centro comercial Atrium Plaza (Bicimania) y continuo hasta subir de Pricemart, originalmente teníamos que pedalear por la buenos días amiguitos pero al parecer solo fue un problema de identificación de los tramos del recorridos de ahí nos metimos en una vereda que va a salir sobre la calle a Huizucar y de allí llegar al mirador, luego de eso les juro que mi sentido de la ubicación se vio totalmente nublado… no sabía donde estaba, por consiguiente no me quedo mas que disfrutar al máximo la estupenda noche que estaba haciendo. La luna que tuvimos el día de ayer fue fabulosa y por unos pequeños momentos no hacia falta ni llevar luces encendidas por que era suficiente la iluminación generada por tan bello astro, como les comentaba las súper luces que adquirí hicieron que mi experiencia fuera otra y que en realidad disfrutara pero sobretodo me hacia sentirme seguro y confiado que al menos si me desplomaba iba a ver a donde caía, lastimosamente la batería de mis luces no me servio y tuve que cambiarla a última hora (por cierto “gracias zuper chero” sin su ayuda no hubiese sido posible mi asistencia al evento) y por lo tanto mi carga era limitada, por suerte mis amigos Jorge y José me iluminaron el camino por un buen rato a fin de utilizar mis luces solo en aquellos tramos en los que en realidad era necesario hacerlo, a este respecto les digo que es indispensable juntar un pequeño grupo porque al menos para mi eso logro que me despreocupara de la desorientación que tenia (producto de no saber donde estaba) ya que en todo momento tanto Jorge como José estuvieron muy pendientes de irme esperando, si bien eso los limito un poco a ellos (sorry amigos) a mi por el contrario me hizo disfrutar mucho mas el recorrido al punto de que me dio el tiempo de tomar una que otra fotografía, por lo que les estoy muy agradecido a ambos se portaron 10… seguro que Diosito se los lleva al cielo con todo y bicicleta… jajajaja.

Después de encarar unas cuantas cuestas, hacer un descenso fabuloso fuimos a salir camino a los Planes de Renderos, por consiguiente nos toco echarnos la “cuestota” hasta llegar nuevamente al mirador, esta demás decirles que la vista de la ciudad es admirable y que ni el “basurero” parece tan desagradable de noche…. Jajajaja; a un paso tranquilo porque al menos no puede ser de otra forma para mi llegamos al mirador y de ahí descendimos hasta llegar a la entrada de la vereda donde entraríamos para ir a salir a la “buenos días amiguitos” que les puedo decir si no otra cosa que esta ultima bajada de noche y con las súper luces es una experiencia estupenda, al final hicimos un recorrido de 21 Km. Aproximadamente, con un tiempo efectivo de pedaleo de dos horas.

Quiero terminar agradeciendo nuevamente tanto a Jorge Chica como a José Solano por su solidaridad, compañía y buenas vibras, sin ustedes no hubiera disfrutado tanto del recorrido, ya lo he dicho en otras oportunidades la parte mas importante (al menos para mi ) de practicar el bicimontañismo es el poder compartir esta experiencia con tan buenos amigos como ustedes.



Más fotos del Recorrido





 

2 comments:

Guillermo Valdés said...

Como siempre: animando a continuar con imágenes y relatos que invitan a asumir estos retos.
¡Felicitaciones!

guillermo valdés said...

Espero que pedaleemos el sábado y si alguien va a hacer la planada por estos días por favor me avisan